Los humedales se encuentran entre los ecosistemas más productivos y biodiversos del planeta, dominando el área cubierta por las aguas continentales, y siendo muy valiosos como fuentes, sumideros y transformadores de una multitud de materiales químicos, biológicos y genéticos. Globalmente se están generando distintas acciones y medidas de conservación para atenuar sus pérdidas de biodiversidad y evitar o disminuir los procesos de degradación causados por los cambios ambientales. No obstante, la efectividad de estas pautas estará determinada por las características ambientales de los humedales, el conocimiento de sus organismos e interacciones en el tiempo y espacio. En este sentido, la disciplina de metacomunidades, que incluye un marco teórico para integrar múltiples factores ambientales (por ej. la dinámica local de los hábitats y su conectividad a distintas escalas) y biológicos (por ej. interacciones entre los componentes de las redes tróficas), ha logrado mejorar el entendimiento de los patrones de su biodiversidad. Para este proyecto se propone el estudio de los humedales (lagunas) de mesetas basálticas de Patagonia, bajo la premisa de que la conectividad entre los mismos dependerá de la dirección del viento. Los humedales aislados geográficamente o de depresiones, pueden considerarse islas rodeadas de una matriz terrestre, y para dispersarse entre hábitats los organismos acuáticos utilizan una variedad de estrategias, entre las que se incluye la utilización del viento. Las mesetas basálticas de la Provincia de Santa Cruz (Argentina), expuestas a fuertes vientos del oeste y conteniendo numerosos humedales, constituyen un área de estudio ideal para testar si el viento es capaz de modular la biodiversidad acuática. Esta variable de naturaleza anisotrópica, produce distintos efectos en función de su dirección. Es decir, el viento puede facilitar la dispersión de organismos a favor de su dirección, pero también actuar como una barrera cuando se dispersan en contra de su dirección dominante. Sin embargo, los organismos podrían estar adaptados al viento de tal forma que eviten sus efectos, por ejemplo sincronizando los vuelos de dispersión durante los días calma de viento o utilizando vectores de dispersión que no son tan afectados su acción (por ej. aves). Si este fuera el caso, otros factores locales como las interacciones bióticas entre los componente de la red trófica, podrían ser el principal determinante de la estructura de la metacomunidad de organismos acuáticos. Entender el rol del viento y su importancia relativa en la estructuración de los patrones de biodiversidad acuática de humedales, será fundamental para proponer pautas de conservación y de adaptación frente a los cambios ambientales.
Project Leader: Dr. Luis B. Epele
Reference: PICT-2020-SERIEA-01331
Funding: Ministerio de Ciencia, Tecnología, e Innovación Productiva. Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica. Fondo para la Investigación Científica y Tecnológica. (Argentina)